La memoria de las cuentas anuales es mucho más que un documento complementario. Aunque a veces se prepara al final del cierre contable, su función es esencial: explicar, ampliar y contextualizar la información contenida en el balance, la cuenta de pérdidas y ganancias y el resto de estados financieros.
Una memoria bien elaborada ayuda a que las cuentas anuales reflejen la imagen fiel de la empresa. También facilita la revisión por parte de socios, entidades financieras, auditores, asesores, inversores o cualquier tercero que necesite entender la situación económica y financiera de la entidad.
Ahora bien, hay una idea importante que conviene tener clara desde el principio: el contenido de la memoria no es idéntico para todas las empresas. Dependerá del modelo de cuentas anuales aplicable —normal, abreviado, pymes o microempresa— y de las operaciones realizadas durante el ejercicio.
Por eso, más que cumplimentar una plantilla de forma automática, lo recomendable es revisar si la memoria explica adecuadamente la realidad de la empresa.
En este artículo repasamos qué información no deberías olvidar al preparar la memoria de las cuentas anuales y te dejamos un checklist práctico para revisarla antes de formularlas.
¿Qué es la memoria de las cuentas anuales?
La memoria es uno de los documentos que forman parte de las cuentas anuales. Su objetivo es completar, ampliar y comentar la información incluida en los estados financieros.
Mientras que el balance muestra la situación patrimonial de la empresa y la cuenta de pérdidas y ganancias resume el resultado del ejercicio, la memoria aporta contexto: qué criterios se han aplicado, qué operaciones han sido relevantes, qué riesgos existen, qué estimaciones se han realizado o qué hechos posteriores pueden afectar a la interpretación de las cuentas.
En definitiva, la memoria permite responder a una pregunta clave:
¿Se entienden correctamente las cuentas anuales con la información presentada?
Por qué la memoria no debería dejarse para el último momento
Uno de los errores más frecuentes en el cierre contable es preparar la memoria cuando el resto de documentos ya están cerrados. Esto puede provocar omisiones, incoherencias o explicaciones demasiado genéricas.
La memoria debería revisarse en paralelo al cierre, especialmente si durante el ejercicio se han producido operaciones relevantes como:
- Nueva financiación.
- Refinanciaciones o renegociaciones de deuda.
- Inversiones significativas.
- Subvenciones recibidas.
- Cambios en criterios contables.
- Cambios en estimaciones relevantes.
- Corrección de errores.
- Operaciones con socios, administradores o empresas vinculadas.
- Litigios o reclamaciones.
- Deterioros de activos.
- Cambios societarios.
- Fusiones, escisiones o aportaciones no dinerarias.
- Hechos posteriores al cierre.
- Incertidumbres sobre la continuidad de la empresa.
Una memoria incompleta puede generar dudas y restar fiabilidad a la información financiera. Por eso conviene tratarla como lo que realmente es: una parte esencial de las cuentas anuales.
Información que no deberías olvidar en la memoria de las cuentas anuales
1. Modelo de cuentas anuales aplicable
Antes de revisar el contenido de la memoria, es fundamental identificar correctamente el modelo de cuentas anuales que corresponde a la empresa.
No es lo mismo formular:
- Cuentas anuales normales.
- Cuentas anuales abreviadas.
- Cuentas anuales conforme al PGC de Pymes.
- Cuentas anuales de microempresa.
- Cuentas anuales consolidadas, si procede.
Este punto es importante porque el nivel de detalle exigido cambia según el modelo aplicable. Además, aunque una empresa pueda presentar un modelo simplificado, debe incluir la información necesaria para que las cuentas anuales permitan comprender su situación real.
2. Actividad de la empresa
La memoria debe describir la actividad principal de la entidad, su domicilio, objeto social y, cuando proceda, otra información relevante sobre el grupo o el entorno en el que opera.
Este apartado no debería limitarse a copiar una frase genérica del objeto social. Lo recomendable es explicar de forma clara cuál ha sido la actividad real de la empresa durante el ejercicio.
También puede ser conveniente mencionar cambios relevantes, como:
- Inicio de nuevas líneas de negocio.
- Cese de actividades.
- Cambios en mercados principales.
- Modificaciones societarias.
- Pertenencia a un grupo.
- Dependencia significativa de determinados clientes, proveedores o fuentes de financiación, cuando sea relevante.
Una buena descripción ayuda a entender el negocio y da contexto al resto de la información contable.
3. Bases de presentación de las cuentas anuales
Este apartado explica bajo qué principios se han formulado las cuentas. Es especialmente importante porque conecta directamente con la imagen fiel de la empresa.
Aquí conviene revisar si se ha incluido información sobre:
- Imagen fiel.
- Principio de empresa en funcionamiento.
- Comparabilidad de la información.
- Cambios en criterios contables.
- Corrección de errores.
- Cambios en estimaciones contables.
- Agrupación de partidas.
- Elementos recogidos en varias partidas.
- Moneda funcional y moneda de presentación, si procede.
Si durante el ejercicio ha habido algún cambio relevante respecto al año anterior, debería explicarse con claridad.
4. Empresa en funcionamiento
Aunque suele incluirse dentro de las bases de presentación, merece una revisión específica.
La memoria debe ser coherente con la evaluación de la capacidad de la empresa para continuar su actividad. Este análisis resulta especialmente importante si existen circunstancias como:
- Pérdidas recurrentes.
- Patrimonio neto reducido o negativo.
- Tensiones significativas de liquidez.
- Dependencia de refinanciaciones.
- Incumplimiento de covenants financieros.
- Vencimientos relevantes de deuda a corto plazo.
- Dependencia del apoyo financiero de socios o terceros.
- Dudas sobre la recuperación de activos relevantes.
- Incertidumbres significativas en el negocio.
Cuando existan incertidumbres relevantes, no deberían ocultarse ni tratarse con frases estándar. La memoria debe explicar la situación con suficiente claridad y proporcionalidad.
5. Normas de registro y valoración
Las normas de registro y valoración explican los criterios contables aplicados a las principales partidas de las cuentas anuales.
Este apartado debe adaptarse a la realidad de la empresa. No es recomendable utilizar textos estándar que incluyan operaciones que la entidad no realiza o que omitan partidas importantes.
Algunas áreas que conviene revisar son:
- Inmovilizado intangible.
- Inmovilizado material.
- Inversiones inmobiliarias.
- Arrendamientos.
- Instrumentos financieros.
- Existencias.
- Transacciones en moneda extranjera.
- Impuesto sobre beneficios.
- Ingresos y gastos.
- Provisiones y contingencias.
- Subvenciones, donaciones y legados.
- Combinaciones de negocios, si existen.
- Operaciones interrumpidas, si procede.
- Criterios de deterioro de valor.
Una memoria útil no es necesariamente más extensa, sino más precisa.
6. Inmovilizado material, intangible e inversiones inmobiliarias
Si la empresa tiene activos relevantes, la memoria debe explicar los movimientos del ejercicio.
Es importante revisar:
- Altas.
- Bajas.
- Traspasos.
- Amortizaciones.
- Deterioros.
- Reversiones de deterioro.
- Bienes totalmente amortizados que siguen en uso.
- Activos afectos a garantías.
- Restricciones sobre determinados bienes.
- Compromisos de adquisición.
- Activos no afectos directamente a la explotación, si son significativos.
Este apartado es especialmente relevante en empresas con maquinaria, instalaciones, locales, software, marcas, desarrollos tecnológicos o inversiones inmobiliarias.
7. Arrendamientos y otras operaciones similares
Los contratos de alquiler, leasing o renting pueden tener impacto contable y financiero.
La memoria debería recoger, cuando proceda, información suficiente sobre:
- Naturaleza de los contratos.
- Duración.
- Cuotas.
- Compromisos futuros.
- Opciones de compra.
- Garantías.
- Tratamiento contable aplicado.
- Operaciones de arrendamiento financiero u operativo.
No todos los contratos tienen la misma consideración, por lo que conviene revisar sus condiciones económicas y jurídicas antes de redactar este apartado.
8. Instrumentos financieros y endeudamiento
La información sobre deuda suele ser una de las más relevantes para bancos, socios e inversores.
En la memoria conviene explicar adecuadamente:
- Deudas con entidades de crédito.
- Préstamos con socios o partes vinculadas.
- Vencimientos a corto y largo plazo.
- Garantías concedidas.
- Avales.
- Intereses.
- Derivados financieros, si existen.
- Riesgos financieros relevantes.
- Clasificación correcta de activos y pasivos financieros.
- Incumplimientos o renegociaciones de deuda, si se han producido.
Además, los importes deben ser coherentes con el balance y con los contratos vigentes.
9. Fondos propios y distribución del resultado
La memoria debe recoger la propuesta de aplicación del resultado y explicar, cuando proceda, la situación de los fondos propios.
Este apartado es especialmente importante si existen:
- Pérdidas acumuladas.
- Restricciones al reparto de dividendos.
- Compensación de resultados negativos.
- Dotación de reserva legal.
- Reservas estatutarias.
- Ampliaciones o reducciones de capital.
- Aportaciones de socios.
- Acciones o participaciones propias.
- Situaciones patrimoniales delicadas.
La distribución del resultado no debería analizarse de forma automática. Debe revisarse si la sociedad cumple los requisitos mercantiles y contables aplicables.
10. Situación fiscal
La memoria debe incluir información relevante sobre el impuesto sobre beneficios y otros aspectos fiscales que puedan afectar a la empresa.
Algunos puntos que conviene revisar son:
- Gasto o ingreso por impuesto sobre beneficios.
- Diferencias temporarias.
- Bases imponibles negativas.
- Créditos fiscales.
- Incentivos fiscales aplicados.
- Deducciones pendientes.
- Activos y pasivos por impuesto diferido.
- Ejercicios abiertos a inspección.
- Contingencias fiscales, si existen.
- Cambios relevantes en estimaciones fiscales.
Este apartado requiere especial cuidado porque conecta la contabilidad con la fiscalidad. Una explicación insuficiente puede dificultar la comprensión de la situación fiscal real de la empresa.
11. Ingresos, cifra de negocios y segmentación
Dependiendo del modelo de memoria aplicable y de la actividad de la empresa, puede ser necesario explicar información relativa a ingresos, cifra de negocios o distribución por actividades y mercados.
Conviene revisar si existen:
- Distintas líneas de negocio.
- Mercados geográficos relevantes.
- Cambios significativos en ingresos.
- Concentración de clientes.
- Ingresos no recurrentes.
- Operaciones con criterios de reconocimiento específicos.
- Prestaciones de servicios a largo plazo.
- Contratos con hitos, anticipos o devoluciones.
Este análisis ayuda a entender mejor la evolución del negocio y la calidad de los resultados.
12. Operaciones con partes vinculadas
Las operaciones vinculadas son una de las áreas que más fácilmente se olvidan o se redactan de forma demasiado genérica.
Deben revisarse las operaciones realizadas con:
- Socios.
- Administradores.
- Empresas del grupo.
- Empresas asociadas.
- Familiares o personas vinculadas.
- Otras entidades relacionadas.
No solo deben tenerse en cuenta las ventas o compras. También pueden existir préstamos, alquileres, garantías, retribuciones, prestación de servicios, saldos pendientes, cesiones de activos o condonaciones de deuda.
La memoria debe permitir entender la naturaleza de la relación y la importancia económica de las operaciones.
13. Provisiones, contingencias y litigios
No todos los riesgos aparecen directamente como deuda en el balance. Algunos requieren una estimación contable y otros deben explicarse en la memoria como contingencias.
Conviene revisar si existen:
- Reclamaciones judiciales.
- Procedimientos administrativos.
- Inspecciones fiscales.
- Conflictos laborales.
- Garantías concedidas.
- Obligaciones futuras probables.
- Riesgos medioambientales.
- Compromisos no registrados contablemente.
- Responsabilidades frente a terceros.
- Riesgos derivados de contratos relevantes.
La memoria no debe ocultar los riesgos relevantes. Debe explicarlos con prudencia, claridad y proporcionalidad.
14. Subvenciones, donaciones y legados
Si la empresa ha recibido subvenciones, la memoria debe explicar su naturaleza, importe, finalidad y criterio de imputación a resultados.
También conviene revisar si se han cumplido las condiciones asociadas a la subvención o si existe algún riesgo de reintegro.
Este apartado suele ser especialmente relevante en subvenciones vinculadas a:
- Inversiones.
- Digitalización.
- Contratación.
- Eficiencia energética.
- Innovación.
- Formación.
- Internacionalización.
- Proyectos financiados con fondos públicos.
15. Periodo medio de pago a proveedores
La información sobre el periodo medio de pago a proveedores en operaciones comerciales es un punto que no conviene pasar por alto.
Debe revisarse si la sociedad está obligada a incluir esta información y si los datos son coherentes con la normativa aplicable y con los saldos comerciales registrados.
En particular, conviene comprobar:
- Periodo medio de pago a proveedores.
- Pagos realizados durante el ejercicio.
- Pagos pendientes al cierre.
- Coherencia con acreedores comerciales.
- Comparabilidad con el ejercicio anterior, si procede.
- Explicación de desviaciones significativas, cuando sea relevante.
Es un apartado aparentemente sencillo, pero puede generar inconsistencias si se prepara de forma automática.
16. Moneda extranjera
Si la empresa realiza operaciones en moneda extranjera, la memoria debe explicar el criterio aplicado y el impacto que estas operaciones han tenido en las cuentas.
Conviene revisar:
- Saldos en moneda extranjera al cierre.
- Diferencias de cambio.
- Operaciones de cobertura, si existen.
- Riesgo de tipo de cambio.
- Criterios de conversión aplicados.
- Efecto en resultados o patrimonio neto.
Aunque no todas las empresas tienen operaciones internacionales, cuando existen no deberían tratarse de forma superficial.
17. Medio ambiente
La información medioambiental debe revisarse cuando la actividad de la empresa pueda generar activos, gastos, provisiones, contingencias o compromisos relacionados con esta materia.
Puede ser relevante en empresas industriales, energéticas, constructoras, logísticas, agrícolas o con obligaciones específicas derivadas de licencias, autorizaciones o normativa sectorial.
Conviene analizar si existen:
- Gastos medioambientales significativos.
- Inversiones medioambientales.
- Provisiones por responsabilidades medioambientales.
- Contingencias.
- Obligaciones de desmantelamiento o restauración.
- Sanciones o procedimientos abiertos.
18. Hechos posteriores al cierre
Entre la fecha de cierre del ejercicio y la formulación de las cuentas anuales pueden producirse hechos relevantes.
Algunos hechos posteriores pueden requerir ajuste contable y otros solo información en memoria.
Ejemplos habituales:
- Pérdida de un cliente importante.
- Obtención o cancelación de financiación.
- Refinanciaciones.
- Siniestros relevantes.
- Litigios significativos.
- Cambios societarios.
- Deterioro de activos.
- Reestructuraciones.
- Decisiones relevantes de los administradores.
- Situaciones que afecten a la continuidad del negocio.
Este apartado es fundamental porque ayuda a interpretar la situación de la empresa en el momento de formular las cuentas, no solo a la fecha de cierre.
19. Información sobre personal, administradores y otra información relevante
Dependiendo del tipo de empresa y del modelo de cuentas anuales aplicable, puede ser necesario incluir información sobre:
- Número medio de empleados.
- Distribución de la plantilla, cuando proceda.
- Gastos de personal.
- Retribución de administradores.
- Anticipos o créditos concedidos a miembros del órgano de administración.
- Obligaciones en materia de pensiones o compromisos similares.
- Honorarios de auditoría, si procede.
- Garantías y compromisos.
- Acuerdos que no figuren en balance.
- Otra información necesaria para comprender las cuentas.
La regla práctica es sencilla: si una información es relevante para entender las cuentas, conviene valorar si debe incluirse en la memoria.
Checklist para revisar la memoria de las cuentas anuales
Antes de formular las cuentas anuales, puede ser útil revisar esta lista.
Análisis previo
- Se ha identificado correctamente el modelo de cuentas anuales aplicable.
- La memoria se corresponde con el modelo correcto: normal, abreviado, pymes o microempresa.
- Se han revisado las obligaciones específicas por actividad, tamaño o sector.
- Se ha comprobado si existen obligaciones adicionales de información, como informe de gestión o información no financiera.
- La memoria no contiene apartados innecesarios que no aplican a la empresa.
- La memoria no omite apartados relevantes para la actividad o las operaciones del ejercicio.
Comprobación general
- La actividad de la empresa está descrita de forma clara y actualizada.
- Las bases de presentación están adaptadas a la situación real de la entidad.
- Se ha revisado el principio de empresa en funcionamiento.
- Se han identificado incertidumbres relevantes, si existen.
- La memoria es coherente con el balance y la cuenta de pérdidas y ganancias.
- Los importes incluidos en la memoria cuadran con el resto de estados financieros.
- La información comparativa con el ejercicio anterior es correcta.
- Se han explicado los cambios significativos respecto al ejercicio previo.
- La redacción es clara, concreta y comprensible.
Guía de revisión contable
- Se han revisado las normas de registro y valoración.
- Los criterios contables reflejan las operaciones reales de la empresa.
- Se han detallado los movimientos del inmovilizado.
- Se han revisado amortizaciones y deterioros.
- Se han identificado bienes totalmente amortizados en uso, si existen.
- Se han revisado activos afectos a garantías.
- Se han revisado arrendamientos, leasing y renting.
- Se han revisado existencias y deterioros, si aplica.
- Se han analizado provisiones y contingencias.
- Se han revisado subvenciones y su correcta imputación.
- Se ha comprobado la correcta clasificación entre corto y largo plazo.
- Se han revisado operaciones en moneda extranjera, si existen.
- Se han revisado combinaciones de negocios, fusiones, escisiones o aportaciones no dinerarias, si existen.
Revisión análisis financiero y fiscal
- Se han revisado préstamos, créditos y deudas financieras.
- Se han incluido vencimientos relevantes.
- Se han informado garantías, avales o compromisos.
- Se han revisado saldos con socios o administradores.
- Se han identificado incumplimientos o renegociaciones de deuda, si existen.
- Se ha revisado la propuesta de aplicación del resultado.
- Se ha comprobado la situación de fondos propios.
- Se ha analizado si existen restricciones al reparto de dividendos.
- Se ha revisado el impuesto sobre beneficios.
- Se han considerado bases imponibles negativas o créditos fiscales.
- Se han identificado ejercicios abiertos a inspección.
- Se ha revisado el periodo medio de pago a proveedores.
- Se han comprobado pagos pendientes y pagos realizados a proveedores.
Puntos a revisar en operaciones vinculadas y hechos relevantes
- Se han identificado operaciones con socios.
- Se han revisado operaciones con administradores.
- Se han revisado operaciones con empresas del grupo o asociadas.
- Se han incluido saldos pendientes con partes vinculadas.
- Se han revisado préstamos, alquileres o garantías con partes vinculadas.
- Se han analizado litigios o reclamaciones.
- Se han revisado hechos posteriores al cierre.
- Se han incluido compromisos relevantes no registrados en balance.
- Se ha comprobado si existen riesgos que deban explicarse.
- La memoria permite entender la situación real de la empresa.
Errores habituales al preparar la memoria
Preparar la memoria de las cuentas anuales con prisas puede provocar errores que afectan a la calidad de la información financiera.
Algunos de los más habituales son los siguientes.
Utilizar una plantilla sin adaptarla
Las plantillas pueden ser útiles como punto de partida, pero no deberían sustituir al análisis. Cada empresa tiene operaciones, riesgos y circunstancias propias.
Una memoria demasiado estándar puede dejar fuera información importante o incluir apartados que no tienen relación con la actividad de la entidad.
No identificar correctamente el modelo aplicable
Antes de preparar la memoria, hay que comprobar qué modelo de cuentas anuales corresponde a la sociedad. El contenido y el nivel de detalle no son los mismos en una memoria normal, abreviada, de pymes o de microempresa.
Partir de un modelo incorrecto puede provocar omisiones o información innecesaria.
No cuadrar la memoria con el balance
Los importes de la memoria deben coincidir con los estados financieros. Una diferencia entre los cuadros de la memoria y el balance puede generar dudas sobre la fiabilidad de las cuentas.
Olvidar operaciones vinculadas
Las operaciones con socios, administradores o empresas relacionadas no siempre se identifican correctamente. Sin embargo, pueden ser muy relevantes para interpretar la situación económica de la empresa.
No revisar hechos posteriores al cierre
La formulación de las cuentas no se produce el mismo día del cierre contable. Por eso es importante analizar si han ocurrido hechos posteriores que deban ajustarse o explicarse.
Redactar explicaciones demasiado genéricas
La memoria debe ser clara y específica. Frases genéricas, copiadas de ejercicios anteriores, pueden no reflejar adecuadamente lo ocurrido durante el año.
No revisar la empresa en funcionamiento
Cuando existen pérdidas recurrentes, problemas de liquidez, dependencia de financiación o incertidumbres relevantes, la memoria debe tratar esta cuestión con especial cuidado.
No basta con incluir una frase estándar. La información debe ser coherente con la situación real de la entidad.
Consejos para preparar una memoria más clara y útil
Una buena memoria no tiene por qué ser extensa ni compleja. Lo importante es que sea completa, coherente y comprensible.
Redactar pensando en quien va a leerla
La memoria puede ser revisada por socios, bancos, auditores, asesores, inversores o administraciones públicas. Conviene utilizar un lenguaje técnico, pero claro.
Revisar la memoria junto con el cierre contable
No debería ser el último documento que se prepara. Muchas notas de la memoria dependen directamente del análisis del cierre.
Evitar textos automáticos
Cada apartado debe tener sentido para la empresa. Si no aplica, es mejor no incluir información innecesaria. Si aplica, debe explicarse con detalle suficiente.
Comprobar la coherencia interna
Antes de dar por finalizada la memoria, conviene revisar que los datos coinciden entre sí y que no existen contradicciones con otros documentos.
Documentar las estimaciones relevantes
Deterioros, provisiones, vida útil de activos, recuperabilidad de créditos fiscales o contingencias requieren juicio profesional. La memoria debe explicar adecuadamente estas cuestiones cuando sean significativas.
Preguntas frecuentes sobre la memoria de las cuentas anuales
¿Qué es la memoria de las cuentas anuales?
La memoria es el documento que completa, amplía y comenta la información incluida en el balance, la cuenta de pérdidas y ganancias y el resto de documentos que forman las cuentas anuales.
Su finalidad es facilitar la comprensión de la situación patrimonial, financiera y de los resultados de la empresa.
¿Es obligatorio presentar la memoria en las cuentas anuales?
Sí. La memoria forma parte de las cuentas anuales. Su contenido dependerá del modelo aplicable: normal, abreviado, pymes o microempresa.
Aunque el contenido pueda ser más reducido en determinados casos, la memoria sigue siendo un documento esencial para explicar la información contable.
¿Qué información debe incluir la memoria?
La memoria debe incluir la información necesaria para completar, ampliar y comentar los estados financieros. Entre otros aspectos, puede incluir información sobre actividad, bases de presentación, normas de registro y valoración, inmovilizado, instrumentos financieros, fondos propios, situación fiscal, operaciones vinculadas, provisiones, contingencias, subvenciones, periodo medio de pago a proveedores y hechos posteriores.
El contenido concreto dependerá del tamaño de la empresa, el modelo de cuentas anuales y las operaciones realizadas durante el ejercicio.
¿Qué diferencia hay entre memoria normal, abreviada y de pymes?
La diferencia principal está en el nivel de detalle exigido. La memoria normal suele requerir más información, mientras que la memoria abreviada y la memoria de pymes tienen un contenido más reducido.
Aun así, aunque una empresa pueda presentar un modelo simplificado, debe incluir la información necesaria para que las cuentas anuales reflejen la imagen fiel.
¿Cuándo se prepara la memoria de las cuentas anuales?
La memoria se prepara durante el proceso de cierre contable y antes de la formulación de las cuentas anuales.
Lo recomendable es no dejarla para el final, sino revisarla en paralelo al cierre para detectar posibles omisiones o incoherencias.
¿Quién formula la memoria de las cuentas anuales?
La memoria forma parte de las cuentas anuales, que son formuladas por los administradores de la sociedad.
Aunque en la práctica puedan intervenir asesores contables o departamentos financieros, la responsabilidad de formular las cuentas corresponde al órgano de administración.
¿Qué pasa si la memoria está incompleta?
Una memoria incompleta puede dificultar la comprensión de las cuentas anuales y generar dudas sobre la calidad de la información financiera.
Además, puede provocar requerimientos, observaciones en auditoría o problemas en la interpretación de la situación real de la empresa.
¿Hay que incluir operaciones vinculadas en la memoria?
Sí, cuando existan operaciones relevantes con socios, administradores, empresas del grupo, entidades asociadas u otras partes vinculadas, deben revisarse y, en su caso, incluirse en la memoria.
No solo deben tenerse en cuenta las ventas o compras. También pueden existir préstamos, alquileres, garantías, retribuciones, prestación de servicios, saldos pendientes o cesiones de activos.
¿Deben incluirse los hechos posteriores al cierre?
Sí. Los hechos posteriores al cierre deben analizarse antes de formular las cuentas anuales.
Algunos hechos pueden requerir ajuste contable y otros solo información en memoria, pero en ambos casos deben valorarse para que las cuentas ofrezcan una imagen fiel.
¿La memoria debe coincidir con el balance?
Sí. Los importes incluidos en la memoria deben ser coherentes con el balance, la cuenta de pérdidas y ganancias y el resto de documentos de las cuentas anuales.
Una falta de coherencia entre documentos puede generar dudas sobre la fiabilidad de la información financiera.
¿Se puede usar una plantilla para preparar la memoria?
Sí, pero con cautela. Una plantilla puede servir como guía, pero debe adaptarse a la realidad de la empresa.
El error más habitual es copiar textos de ejercicios anteriores o modelos genéricos sin revisar si realmente aplican.
¿Qué apartados de la memoria suelen olvidarse con más frecuencia?
Los apartados que más se suelen descuidar son operaciones vinculadas, hechos posteriores al cierre, provisiones y contingencias, subvenciones, garantías, compromisos financieros, periodo medio de pago a proveedores, empresa en funcionamiento y explicaciones sobre cambios relevantes respecto al ejercicio anterior.
¿Por qué es importante revisar el principio de empresa en funcionamiento?
Porque las cuentas anuales se formulan, con carácter general, bajo la hipótesis de que la empresa continuará su actividad. Si existen incertidumbres relevantes sobre esa continuidad, la memoria debe explicarlas adecuadamente.
Esta revisión es especialmente importante en empresas con pérdidas recurrentes, tensiones de liquidez, vencimientos significativos de deuda o dependencia del apoyo financiero de socios o entidades financieras.
¿Debe incluirse el periodo medio de pago a proveedores en la memoria?
Debe revisarse si la sociedad está obligada a incluir esta información según la normativa aplicable. En la práctica, es un apartado que conviene comprobar con cuidado, porque debe ser coherente con los pagos realizados, los pagos pendientes y los saldos comerciales registrados.
¿Qué relación tiene la memoria con la auditoría de cuentas?
La memoria forma parte de las cuentas anuales y, por tanto, es objeto de revisión en una auditoría. Una memoria incompleta, incoherente o excesivamente genérica puede dar lugar a ajustes, comentarios o, en determinados casos, afectar a la opinión de auditoría.
Por eso es recomendable prepararla con el mismo rigor que el resto de estados financieros.
Conclusión
La memoria de las cuentas anuales no debe verse como un simple trámite formal. Es un documento clave para explicar la información financiera de la empresa y aportar transparencia.
Una memoria completa, clara y coherente permite entender mejor las cifras, anticipar preguntas y reforzar la confianza de terceros.
Prepararla con rigor ayuda a evitar omisiones, incoherencias y problemas posteriores. Por eso, antes de formular las cuentas anuales, merece la pena dedicar tiempo a revisar si la memoria refleja realmente lo ocurrido durante el ejercicio.
En ILO Auditors ayudamos a empresas y profesionales a revisar su información financiera, mejorar sus procesos contables y preparar cierres más sólidos. Si estás revisando tus cuentas anuales y quieres asegurarte de que la memoria incluye la información relevante, podemos ayudarte.