En España, no todas las empresas están obligadas a auditar sus cuentas. Sin embargo, muchas optan por encargar una auditoría financiera voluntaria para ganar transparencia y reforzar la confianza de terceros. Esta decisión no solo aporta ventajas en la gestión diaria, sino que también puede tener un papel clave en la valoración de las sociedades a efectos del Impuesto de Patrimonio.
¿Cuándo una auditoría financiera es voluntaria?
La Ley de Sociedades de Capital establece supuestos en los que la auditoría de cuentas es obligatoria (por volumen de activos, cifra de negocios o número de empleados). Aquí puedes ver los casos en que una auditoría financiera es obligatoria. Fuera de estos casos, cualquier empresa puede decidir someter sus estados financieros a una revisión externa y obtener un informe de auditoría.
Un ejemplo de cómo puede beneficiarte es analizando cómo se valora una sociedad en el Impuesto de Patrimonio
Cuando un socio o empresario debe declarar participaciones en una sociedad no cotizada, la normativa establece reglas de valoración:
- Si el balance está auditado con informe favorable → se toma el valor teórico contable: patrimonio neto dividido entre el número de participaciones.
- Si no hay auditoría favorable → se aplica el mayor valor entre:
- El valor nominal de las participaciones.
- El valor teórico resultante del balance aprobado.
- El valor obtenido al capitalizar al 20% la media de beneficios de los últimos tres ejercicios.
Esto significa que contar con un balance auditado puede marcar la diferencia entre justificar un valor razonable y tener que asumir valoraciones más altas (y, por tanto, una mayor carga fiscal).
Ventajas de una auditoría voluntaria en este contexto
- Mayor seguridad jurídica: un informe de auditoría respalda la valoración ante la Administración.
- Optimización fiscal: puede evitar que se aplique una valoración más alta por falta de auditoría.
- Transparencia en sociedades familiares: especialmente relevante cuando varios miembros de una familia deben declarar sus participaciones.
- Credibilidad frente a terceros: bancos, inversores y potenciales compradores confían más en cuentas auditadas.
En definitiva, la auditoría voluntaria no solo aporta confianza en la gestión empresarial, sino que también es una herramienta estratégica en la planificación patrimonial y fiscal.
¿Quieres saber más?
¿Quieres saber cómo una auditoría voluntaria puede ayudarte en la valoración de tus participaciones sociales? 👉 Contacta con Ilo Auditors y lo analizamos contigo.
Nos encontramos en AvingudaPau Casals, 12 P. 1 Pta. 7 08901 L’Hospitalet de Llobregat